• 05 ABR 17
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    Causas y efectos de no dormir en la pareja

    Causas y efectos de no dormir en la pareja

    La principal causa por la que las parejas no pueden dormir es cuando los niños están enfermos o tienen molestias causadas por llagas o aftas bucales.

     

    1. Tus hijos no paran de despertarte

    En los padres primerizos, dormir bien es casi tarea imposible: fiebres, llagas o aftas en la boca, mocos, vómitos, lloros, pesadillas, oscuridad, mimos….etcno dejar dormir

    Los padres que no se ponen de acuerdo sobre lo que hacer cuando su hijo, que ya duerme en su propio cuarto, tiene pesadillas o no logra conciliar el sueño y quiere dormir junto a ellos. Es habitual que una de las partes consienta que el niño pase la noche junto a ellos y a la otra le parezca que es mejor obligarlo a dormir en su cuarto, para que aprenda a dormir solo.

    Lo importante es que este conflicto se resuelva por la mañana, nunca en el momento, y se acuerde un criterio común. De lo contrario no sólo no peligrará el sueño de la pareja, además se agravará el conflicto a otros niveles.

     

    1. Os peleáis por las sábanas

    Se trata de un clásico en las comedias sobre matrimonios y no es de extrañar, pues se trata de un problema muy habitual. ¿Quién no se ha levantado alguna vez en la mitad de la noche, muerto de frío, para comprobar que su pareja se ha enrollado en la manta dejándola a la intemperie?quitar sabanas-dormir

    Lo primero que tienes que recordar es que tu pareja no está dejándote sin sábanas a mala fe, el problema es que se mueve y acaba arrastrándolas. Si el problema sucede a menudo lo mejor, de nuevo, es tratar de ser prácticos: podéis tener cada uno vuestro propio edredón y compartir sólo la sábana bajera. Así no habrá nadie que te robe lo que es tuyo.

     

    1. Tu pareja no deja de moverseNo dejar domir

    Aunque hay personas que se mueven más que otras, casi todo el mundo cambia de postura a lo largo de la noche, sin por ello despertarse. Las mujeres suelen ser más sensibles a los movimientos de sus compañeros, y se pueden despertar varias veces a lo largo de la noche debido a esto.

     

    1. Tu pareja es demasiado cariñosa

    Dormir abrazado puede ser muy romántico, pero en la mayoría de ocasiones no es la forma más cómoda de conciliar el sueño, y hay personas que lo llevan peor que otras. Si tu pareja se duerme enseguida haciendo la famosa “cucharita” y tú eres incapaz de dormir con alguien pegado, lo mejor es que se lo digas. Que no puedas dormir con alguien abrazado no tiene nada que ver con que no le quieras, y tienes que dejarle claro que no puede tomárselo mal. Simplemente, no te gusta dormir pegado a nadie.calor al domir-dormir

    Tampoco es necesario renunciar a abrazarse porque uno de los dos no pueda dormir así. Podéis hacerlo un rato y luego separaros. No hay nada de malo en ello.

     

    1. Uno tiene calor, otro tiene frío

    La temperatura óptima para un correcto descanso debe estar entre los 15 y los 18 grados centígrados. Es decir, tirando a fría. Pero, claro, hay personas más o menos frioleras, y no todas duermen con la misma ropa.

    Hay parejas que se pasan la vida haciendo la guerra sucia: abriendo la ventana cuando uno de los dos está dormido o subiendo la calefacción sin avisar. Esto no sólo hará que los dos durmáis peor; además, generará problemas en la relación. Lo mejor que podéis hacer es acordar una temperatura, a medio camino entre vuestras dos preferencias, y ajustaros a ella. La persona que suele tener frío puede abrigarse más y la que tiene calor renunciar al pijama.

    Comprar una cama más grande puede ser una opción. Una cama más grande implica mayor espacio, así que la persona menos friolera puede alejarse y evitar el calor que desprende la otra persona.

     

    1. Os acostáis y os despertáis a distintas horas

    Ya sea por motivos laborales, o por costumbres muy arraigadas, lo cierto es que son pocas las parejas que se acuestan y se levantan al mismo tiempo. Se trata, además, de patrones muy difíciles de cambiar, por lo que lo mejor que podemos hacer es molestar lo menos posible a nuestra pareja. Llegad a un trato: el que se acueste el último promete entrar en la cama de la forma más sigilosa y no hacer nada que vaya a perturbar el sueño de su compañero, y el que se levante antes, promete hacer lo mismo al salir del cuarto.

    Como apuntábamos anteriormente, a nivel afectivo no es bueno no compartir tiempo en la cama con tu pareja, así que lo ideal es buscar tiempos neutrales, como la hora de la siesta, para hacer las cosas que se hacen en la cama y no tienen nada que ver con dormir.

     

    1. Os gustan distintos tipos de colchones

    Hay personas acostumbradas a dormir en colchones blanditos y otras que sólo pueden conciliar el sueño si el colchón es duro como una piedra. Por suerte, los fabricantes de colchones han pensado en este problema y hay diversas opciones para solucionar el problema sin acabar durmiendo en camas separadas. Existen colchones a medida, que se pueden diseñar con un lado firme y otro más blando, pero, además, existe la opción de unir dos colchones separados, para dormir juntos pero separados.

    Muchas parejas dilatan la compra de una nueva cama que se ajuste a sus preferencias pues les parece una inversión innecesaria, pero un buen descanso es una de las mejores inversiones que pueden hacerse por el bienestar de la pareja.

     

    1. Tu pareja ronca

    Los ronquidos causan gran parte de los problemas de sueño en pareja, y son muy frustrantes. El que ronca no lo hace adrede ni sabe hacer nada para evitarlo, pero el que no ronca es incapaz de dormir por el ruido que genera su pareja.Ronquidos-dormir

    Los ronquidos son habituales en mujeres y hombres, aunque son más comunes en estos últimos y se agrava con los años.

    En ocasiones esto ocurre por causas coyunturales (casi todo el mundo ronca cuando está resfriado), pero también por adoptar posturas que no son las mejores para respirar, como dormir boca arriba. En otras, se trata de un problema más complejo que requiere atención médica.

    Unos tapones también pueden ser buena idea o en caso extremo dormir en otra habitación.

     

    1. Tú necesitas luz, tu pareja oscuridad

    La iluminación de la habitación también puede ser una causa de desencuentro en la pareja. Lo lógico es dormir con la luz apagada, pues la oscuridad promueve la producción de melatonina, una hormona que nos ayuda a conciliar el sueño, pero aún así hay personas que no se relajan ni se sienten seguras si no notan una mínima fuente de luz.

    Solucionar este problema es muy sencillo: basta que la persona que necesita oscuridad total utilice los típicos antifaces, que son la mar de efectivos, y permita a su pareja mantener la persiana abierta o dejar encendida una pequeña luz.

     

    1. Tu pareja necesita dormir con la tele o la radio encendida

    Hay personas que se han acostumbrado a dormir con la tele o la radio encendida y les cuesta conciliar el sueño sin escuchar el runrún de estos aparatos, y otras que son incapaces de dormir sin un silencio total. La solución pasa por que la persona que necesita ruido use auriculares o que la persona que necesite silencio use tapones. Es más fácil cortar por lo sano con el problema que andar discutiendo.

     

    1. Ducharse antes de acostarse

    La mayoría de las personas se duchan al comenzar el día porque así se sienten más despiertos y limpios a la hora de comenzar el día. Otras por el contrario prefieren ducharse por la noche, bien sea porqueacostarse recién duchado-dormir por la mañana no les da tiempo o porque les gusta dormir recién duchados. Es importante secarse bien antes de acostarse ya que quizá a tu compañero no le gusten las sábanas o almohadas mojadas.

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