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    El verano y las temidas diarreas… ¿qué hacer?

    Cómo cada año, se acerca el verano y con él, el calor, más actividades al aire libre, pasar más tiempo en casa, las vacaciones, viajes con niños, piscinas, cambios en la dieta. Todos estos cambios en nuestra rutina, se pueden ver alterados por la gran temida diarrea de verano o del viajero.

    Cada estación  tiene sus propias particularidades y enfermedades asociadas; y en  verano se produce una que puede afectar a la mayoría de nosotros, aun cuando hayamos tomado medidas preventivas, no son otras que las diarreas del viajero. Normalmente son procesos leves, que pueden ir acompañados de vómitos, algo de fiebre y malestar general, y que no duran más de dos o tres días si no existen complicaciones asociadas, y se resuelve de manera espontánea.

    El agua, los alimentos y también el simple cambio en la forma de cocinar o en la proporción de los diferentes alimentos a los que estamos acostumbrados, pueden ser los responsables de la mayoría de las diarreas y puede fastidiarnos las vacaciones y hacernos pasar momentos desagradables.

    Una de las causas de las diarrea de verano o del viajero, es el daño que se produce a nuestra flora intestinal con los cambios alimenticios, ya que afectan a las diferentes bacterias intestinales, adaptadas a un tipo de alimentación específica, por ello cada persona, a pesar de tener una flora intestinal parecida al resto de personas, tiene ligeras diferencias debidas a su tipo de alimentación específica.

    La deshidratación es el principal riesgo que conlleva una diarrea, ya que la pérdida  rápida de líquidos y sales minerales fundamentales para nuestro cuerpo, puede provocar desde una bajada de tensión, lipotimia, vómitos, desorientación, a llegar a producir problemas cardiacos y cerebrales. Los enfermos del corazón, riñón, hígado y diabéticos, así como ancianos y niños pequeños, son los más sensibles a los efectos de la diarrea.

    ¿Cómo podemos evitar las diarreas de verano o del viajero?

    • Tomar agua y bebidas embotelladas. Evitar los hielos en las bebidas.
    • Las infusiones se deben tomar sin son servidas muy calientes.
    • Las frutas conviene que sean lavadas y peladas  por el consumidor.
    • Evitar los alimentos crudos.
    • Las verduras conviene que estén hervidas y los pescados y carnes bien cocinadas.
    • No se deben tomar alimentos con huevo crudo o con productos lácteos sin pasteurizar.
    • Conservar los alimentos en el frigorífico y ante la duda de su estado desecharlo.
    • Evitar el baño en ríos, lagos o piscinas sin un mínimo de garantías.

    ¿Qué debemos hacer cuando sufrimos una diarrea de verano del viajero?

    Beber abundantes líquidos

    Existen diferentes productos en las farmacias, llamados de rehidratación oral. Además es muy recomendable utilizar al mismo tiempo probióticos que estabilicen nuestra flora intestinal dañada por la diarrea.

    Estos productos son HIDRASAL y LACTIFLOR.

    HIDRASAL es una bebida rehidratante, formulada de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud y las asociaciones de medicina pediátrica más importantes del mundo que se indican en la prevención de la deshidratación de origen digestivo.

    Además, HIDRASAL está diseñado en cómodos comprimidos efervescentes de agradable sabor a naranja, permitiendo preparar y usar HIDRASAL en el momento, evitando como sucede con otros productos tener que preparar y guardar en la nevera grandes cantidades de suero para evitar su descomposición y contaminación por bacterias.

    Lo comprimidos efervescentes de HIDRASAL permiten que su calidad y conservación se mantengan incluso en el caso de no consumir el envase completo. La solución se prepara en el mismo instante en que se necesita, por lo que el resto de comprimidos permanecen secos en el interior del tubo gracias a su envase con sílica gel.

    Gracias a su excelente sabor a naranja, hace que sea agradable de beber, sobre todo para los niños y lactantes.

    ¿Cómo debería usar HIDRASAL?

    Niños: 10 ml por kilo de peso corporal 3 veces del día, hasta que el proceso diarreico o de vómitos finalice. Los niños mayores de 40 kg y adultos de 200 a 400 ml tres veces al día.

    En caso de vómitos, tomar HIDRASAL en pequeños sorbos cada 3-5 minutos, de esta manera facilitaremos la absorción de la solución.

    Lo recomendable es tratar de ingerir alimentos al menos una o dos veces al día, comidas suaves como arroz hervido, crema de arroz, pollo o carne a la plancha, pescado blanco cocido o a la plancha, manzana asada, plátano maduro, membrillo, yogur natural.

    Evitar frutas, verduras crudas y la leche durante al menos una semana, así como los refrescos, agua con gas, café, grasas y dulces.

    LACTIFLOR es un complemento alimenticio que contiene 4,5×109  de bacterias probióticas de 6 cepas diferentes e inulina.

    Los probióticos son microorganismos determinados, viables y en cantidades suficientes, que reestablecen la flora intestinal normal de la persona y ejercen efectos beneficiosos sobre su salud.

    LACTIFLOR se recomienda en pacientes que requieren:

    – Restaurar y recuperar la flora intestinal dañada por estrés, antibióticos, diarreas, intolerancias alimentarias y estreñimiento.

    – Prevención y tratamiento de la diarrea asociada o no a antibióticos.

    – Fortalecimiento del sistema inmunitario, enfermedades inflamatorias intestinales, adultos con dermatitis atópica.

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