Existen algunas medidas y buenos hábitos que pueden ayudar a mantener el equilibrio natural de la zona íntima de la mujer previniendo la aparición de irritaciones e infecciones vaginales:

  • Escoger ropa holgada que permita la circulación del aire.
  • Elegir preferiblemente ropa interior de algodón que facilite la transpiración.
  • Evitar el uso de ropa muy ajustada, que facilita irritaciones y hace sudar mucho más los genitales femeninos.
  • Después de nadar en el mar o en una piscina, ducharse y secarse cuidadosamente. Evitar permanecer demasiado tiempo con el bañador mojado. Cambiar de ropa interior cuando esté húmeda.
  • Higiene íntima una o dos veces al día realizando el lavado desde la parte delantera a la parte trasera para evitar introducir en la vulva bacterias del recto. Nunca en dirección contraria.
  • Lavarse las manos antes y después de ir al baño.
  • Utilizar productos para la higiene diaria que no sean agresivos, especialmente formulados para la zona íntima.
  • Es importante que tras su uso se aclare bien con agua abundante y que se seque suavemente con una toalla limpia.
  • Uso esporádico de los tampones y no de forma permanente, ya que impide la salida de flujo y bacterias.
  • Beber mucha agua. Ingerir poca agua implica menor eliminación de líquido y mayor estancamiento lo que favorece el desarrollo de gérmenes.
  • Cuando el olor de la vagina es fuerte y el flujo cambia de color, puede indicar la alteración de la microbiota vaginal, ya que es indicativo de infección vaginal por hongos o bacterias. Hay que visitar al ginecólogo.