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DIGESTIVO


La deshidratación es la pérdida excesiva de agua y sales minerales, que al no ser repuestas, provocan problemas en las funciones normales del organismo. Puede producirse por situación de mucho calor, ejercicio intenso, falta de agua… También ocurre en aquellas enfermedades donde está alterado el balance hidroelectrolítico (diarreas, gastroenteritis, insuficiencia renal…)

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Deshidratación


En la deshidratación, los grupos de mayor riesgo son lactantes, niños, ancianos, embarazadas y deportistas.

Cualquier persona puede deshidratarse, pero esta afección es especialmente peligrosa para los niños y los adultos mayores. La diarrea y los vómitos son las causas más comunes de deshidratación en niños. Sin embargo, en adultos lo más normal es que la deshidratación se produzca por tener alguna enfermedad o tomar algún medicamento que aumente el riesgo.

La recomendación general en adultos es beber entre 6 y 8 vasos de agua (entre 1,5 y 2 litros) diarios, según la temperatura o época del año, el ejercicio físico que se esté realizando y la cantidad de líquidos que se pierdan a través del sudor.

Causas y Síntomas de la DESHIDRATACIÓN


Lo más normal, es que la causa de la deshidratación sea debido a que no se ingiere la cantidad necesaria para el organismo de agua y sales minerales.

Las otras posible causas comunes de deshidratación son:

  • Fiebre. La sudoración es un medio por el cual el organismo trata de bajar la temperatura del cuerpo.
  • Diarrea y/o vómitos. Se produce una gran pérdida de agua y sales minerales en poco tiempo.
  • Sudoración excesiva. Al realizar actividades físicas debemos compensar la pérdida de agua y sales minerales.
  • Diuresis excesiva (orina más de lo normal) La causas más comunes son diabetes, o el uso de medicamentos diuréticos (aumentan la cantidad de orina que se produce)

Los síntomas de la deshidratación, además de la sequedad de las mucosas que provoca la sed, pueden ser: náuseas, falta de fuerza o disminución del rendimiento, fatiga mental y física, y el hecho de que, al pellizcar la piel, se quede la marca.

Cuando nos deshidratamos, los riñones disminuyen la cantidad de agua eliminada concentrando más la orina por lo que esta es más oscura.

La deshidratación desaparece rápidamente y gran parte de sus síntomas desaparecen en media o una hora después de beber agua sin limitación, incluso con deshidrataciones de hasta el 10% del peso corporal.

En caso de deshidratación y para recobrar el equilibrio electrolítico es necesario tomar soluciones de rehidratación oral, lo cual ayudará a recobrar los líquidos e iones perdidos en sudoración, diarreas, vómitos, etc…

Cuando se produce una deshidratación, se debe acudir a urgencias si: sufre diarrea durante 24 h seguidas, se produce desorientación y somnolencia, no se retienen líquidos, se realizan heces con sangre u oscuras.

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El único tratamiento eficaz para la deshidratación es la ingesta del agua y sales minerales perdidas. En farmacias se venden productos específicamente diseñados para tratar la deshidratación como Hidrasal®

El tratamiento dependerá de la edad del paciente, y de la gravedad de la deshidratación y su causa.

En el caso de los bebés y los niños que se deshidratan a causa de diarrea, vómitos o fiebre, utiliza una solución de rehidratación de administración oral y probióticos para tratar la diarrea.

En adultos la deshidratación por diarrea, vómitos o fiebre puede tratar su afección bebiendo una solución de rehidratación de administración oral y probióticos para tratar la diarrea.

Si haces actividades al aire librea, debes beber agua en gran cantidad o utilizar una solución de rehidratación de administración oral.

En casos de deshidratación grave, es necesario llevar al niño o al adulto al hospital, para le repongan los líquidos y sales minerales por vía intravenosa.

La recomendación general en adultos es beber entre 6 y 8 vasos de agua (entre 1,5 y 2 litros) diarios, según la temperatura o época del año, el ejercicio físico que se esté realizando y la cantidad de líquidos que se pierdan a través del sudor.

  • Bebés y niños. Son el grupo más vulnerable a la deshidratación, por lo que se debe prestar cuidado cuando tengan vómitos y/o diarrea.
  • Adultos mayores. Al tener enfermedades crónicas o tomar medicamentos que afectan a la hidratación, es necesario prestar especial cuidado para que estén bien hidratados.
  • Actividades al aire libre. Prestar especial cuidado los días calurosos y húmedos, ya que la deshidratación se puede producir en pocas horas.

La deshidratación es peligrosa y más aún en ancianos y bebés menores de 1 año. 

En ocasiones, el intestino grueso se irrita tanto al perder su capa protectora de bacterias que llega a inflamarse causando diarreas severas sanguinolentas o con mucosidad.

La deshidratación puede derivar en complicaciones graves: 

  • Golpe de calor. Puede ser desde calambres musculares hasta peligrar la vida, ya que se descompensa totalmente la temperatura corporal.
  • Daño renal. Puede producir en un caso extremo insuficiencia renal e infecciones de orina graves.
  • Convulsiones.
  • Shock hipovolémico. Sucede cuando hay un descenso muy brusco en el volumen de sangre circulante. Puede provocar la muerte.