Como la mayoría de los padres y madres, nos preocupamos mucho por las enfermedades de nuestros hijos, por ello, vamos a hacer un repaso por las dolencias y síntomas más comunes y algunas recomendaciones sencillas para aliviarlas.

Fiebre

La fiebre es una de las mayores preocupaciones de una madre o un padre, y es la causa más frecuente de consulta al pediatra y el primer motivo de llevar al niño a urgencias. El aumento de la temperatura corporal suele ser una respuesta del organismo ante una enfermedad infecciosa o una inflamación aguda y, como tal, es beneficiosa para el niño, ya que la temperatura corporal ligeramente elevada permite al sistema inmune trabajar más eficazmente. Se recomienda acudir a urgencias si el niño tiene menos de 3 meses, lleva más de 4 días con fiebre o tiene más de 40 grados.

En el caso de que la fiebre no sea muy alta, podemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Tomarle la temperatura al niño regularmente.
  • Mantener una adecuada hidratación para compensar las pérdidas hídricas producidas por una sudoración excesiva y una temperatura ambiental agradable.
  • Dejar que el niño coma en función de lo que le apetezca.
  • No obligarlo a estar en cama si se encuentra bien a pesar de la fiebre.
  • Bañar al niño durante 10-20 minutos unos grados por debajo de la temperatura corporal  para bajar rápidamente la fiebre (nunca con agua fría) siempre que el niño se sienta mal; si el niño no se encuentra mal a pesar de la fiebre, no es necesario intentar bajarla.
  • Aplicar paños humedecidos con agua templada en nuca, muñecas, parte trasera de las rodillas y tobillos.

Existen productos de rehidratación oral en el mercado que ayudan a reemplazar oralmente los fluidos y sales minerales (especialmente sodio y potasio), previniendo la deshidratación severa y manteniendo los líquidos y electrolitos corporales antes de que una nutrición adecuada pueda restaurarlos.

HIDRASAL®, es el único producto en comprimidos efervescentes que aporta las sales minerales necesarias en caso de deshidratación. Es fácil de transportar, preparar y usar. No necesita frío.  Además, tiene un agradable sabor a naranja y es apto para todas las edades y para intolerantes a la lactosa. Basta con diluir 1 comprimido de HIDRASAL® por cada 100 ml de agua.

Tos

La tos es uno de los síntomas más comunes en las estaciones frías y, junto con la fiebre, uno de los principales motivos de consulta al médico. Existen varios tipos de tos: bronquial, convulsiva, seca, etc., por lo que es el pediatra quien mejor puede evaluar al niño. Aun así, se pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Aumentar la ingesta de líquidos.
  • Mantener el ambiente húmedo, se pueden usar humidificadores.
  • Evitar inhalaciones de polvo, humo de tabaco, etc.
  • Para suavizar la garganta y aliviar la tos, puede tomar un vaso de leche con miel.

Otitis media aguda

La otitis media aguda se considera una de las enfermedades infecciosas más frecuentes en niños y uno de los principales motivos de consulta pediátrica. Se estima que más del 80% de los niños presentarán un episodio de otitis media aguda antes de los 3 años de edad y que el 40% desarrollará 6 o más recurrencias hacia los 7 años.

Cuando el niño se resfría se suele bloquear con mocos la vía que comunica el oído y la nariz.  Los líquidos y sustancias que se acumulan en el oído medio originan que el niño no escuche bien y sienta malestar, dolor e irritabilidad, por no expulsar las secreciones adecuadamente.

El diagnóstico de otitis media agua requiere de que coincidan 3 criterios:

  • Inicio agudo de los síntomas
  • Signos de inflamación del oído medio.

En el examen otológico persiste la dificultad del diagnóstico. Se ha demostrado que existe sobrediagnóstico aún después de este examen. La visualización de las características de la membrana timpánica, color, movilidad, posición, translucidez, pueden ser difíciles de evaluar ante un niño inquieto o la presentación de cerumen.

Se suelen administrar antiinflamatorios y analgésicos para bajar la inflamación y calmar el dolor. Como en la mayoría de los casos, el origen de la otitis media es bacteriano, razón por la que el médico receta antibióticos para eliminar las bacterias de  7 a 10 días.

Además de tratar el oído, es importante descongestionar la nariz, ya que así se podrá aliviar la acumulación de sustancias.

Sinusitis

La sinusitis es una afección del pasaje nasal y senos paranasales, que se caracteriza por procesos inflamatorios e infecciosos de la mucosa o el hueso.

¿Cómo saber que estamos frente a una sinusitis?

Cuando un niño tiene un resfriado durante bastante tiempo y se complica sin haber recibido el tratamiento adecuado, las secreciones maduran y presentará fiebre y dolor de cabeza.  Si estos síntomas exceden los 7 días podemos estar frente  a una sinusitis de tipo bacteriana.  En este caso, el niño debe ser evaluado por un pediatra quien decidirá si requiere tratamiento con antibióticos y descongestionantes a fin de combatir esta afección.

Es común que la nariz sea el foco donde se inician los procesos respiratorios, pudiendo traer complicaciones como las mencionadas u otras como faringitis, faringo-laringitis y faringo-traqueítis.

Diarrea

La diarrea suele estar producida por una infección gastrointestinal que, aunque algo molesta, no suele ser peligrosa. Consejos a seguir durante la diarrea:

  • Si el niño tiene diarrea desde hace varios días, hace más de tres deposiciones al día, tiene vómitos, fiebre o mucho dolor de vientre, tendrá que visitar al pediatra.
  • Es muy importante que el niño no se deshidrate, por lo que sería conveniente administrarle un suero oral, como HIDRASAL®. La hidratación debe ser a demanda, aunque se recomiendan entre 0,5 y 1 litros en niños  de hasta 6 años.
  • Se recomienda ir introduciendo los alimentos muy poco a poco, para así probar la tolerancia. Se continuará así durante 2 o 3 días.
  • Además, se recomienda el uso de simbióticos específicos, como VitaPLUS® BOULARDII.
  • VitaPLUS® BOULARDII, es el complemento alimenticio con probióticos y prebióticos más completo.

VitaPLUS® BOULARDII combina la levadura probiótica Saccharomyces boulardii CNCM I-1079, bacterias lácticas como Lactobacillus rhamnosus R0011, Lactobacillus helveticus R0052, Bifidobacterium lactis LAFTI® B94,  y los beneficios propios de los Fructooligosacáridos (FOS-Actilight®).

Dicha combinación se complementa entre sí para ayudar a restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal en casos de diarreas asociadas a la toma de antibióticos, las diarreas virales (producidas por rotavirus) o diarreas de origen inespecífico, las cuales producen un desequilibrio en la microbiota intestinal.