PLUSQUAM PHARMA

DIGESTIVO


El estreñimiento consiste en la falta de movimiento regular de los intestinos, lo que produce una defecación infrecuente, con esfuerzo y dolor, generalmente de heces escasas, duras y secas. La frecuencia defecadora normal varía entre personas, desde un par de veces al día hasta tres veces a la semana, dependiendo de su alimentación y del ejercicio que haga. Puede considerarse un trastorno según altere o no la calidad de vida.

DIGESTIVO

Estreñimiento


Como norma general, se considera estreñimiento cuando:

  • Se tienen menos de tres evacuaciones a la semana.
  • Tiene que esforzarse mucho para poder defecar.
  • Produce heces duras.
  • Produce menos de 30 g de heces en cada evacuación.

Las posibles causas del estreñimiento son:

  • Factores físicos: edad avanzada, inactividad física, cambios hormonales durante embarazo y menopausia, deshidratación severa, baja cantidad o diversidad de microbiota intestinal.
  • Factores Psicológicos: estrés o preocupación, ignorar la urgencia de ir al baño.
  • Alimentación: bajo consumo de fibra alimentaria, y bajo consumo de agua.
  • Algunos medicamentos: analgésicos (opioides), antiácidos, antidepresivos y antihipertensivos.
  • Algunas enfermedades: hipotiroidismo, diabetes, enfermedades neurológicas.

El problema ocasional: estreñimiento agudo


El problema persistente: estreñimiento crónico


El estreñimiento “agudo” es temporal, se presenta súbitamente y usualmente es la reacción a una causa particular.

El colon es un órgano muy sensible y puede reaccionar ante muchas influencias externas diferentes, haciendo más lento su movimiento peristáltico normal. Esto sucede cuando hay un cambio en el estilo de vida, la toma de un nuevo medicamento o por una obstrucción física del colon.

Si se padece estreñimiento agudo habitualmente  por causas fisiológicas que no tengan relación con enfermedad o toma de un medicamento, es posible revertir el estreñimiento y recuperar el ritmo normal en unos cuantos días, siguiendo las siguientes pautas:

  • Cambiando la dieta (incluyendo más fibra)
  • Aumentando el consumo diario de agua.
  • Utilizar probióticos específicos para el estreñimiento como apoyo, ya que la causa de estreñimiento puede ser la falta de cantidad o variedad de microbiota intestinal.
  • Aumento de la actividad física.

El colon de muchas personas no es capaz de desempeñar por completo su función de digerir y eliminar los desechos como debe ser y para esto puede haber numerosas causas. El término crónico no se debe temer y significa larga evolución, en oposición al tipo temporal o “agudo”.

Algunas enfermedades pueden causar estreñimiento crónico y otras necesitan tratarse con medicamentos que también pueden hacer más lenta la función natural del colon y por lo tanto causar estreñimiento.

En estos casos, además de seguir las pautas para revertir el estreñimiento agudo, es necesario el uso de medicamentos específicos. Para ello debe consultar a su farmacéutico o médico

+ INFORMACIÓN

El tratamiento inicial es casi siempre con medicamentos. No existe una “cura” para la enfermedad de Crohn; sin embargo, la terapia médica con uno o más fármacos proporciona un medio para tratar la enfermedad en su etapa temprana y aliviar los síntomas. Los fármacos que se recetan más comúnmente son corticoesteroides, como prednisona y metilprednisolona y varios agentes antiinflamatorios.

Otros fármacos usados en ocasiones incluyen 6-mercaptopurina y azatioprina, que son inmunodepresores. El metronidazol, un antibiótico con efectos en el sistema inmunitario, suele ser de utilidad para las personas que tienen una enfermedad anal.

En los casos más avanzados o complicados de la enfermedad de Crohn, puede recomendarse la cirugía. La cirugía de emergencia es necesaria a veces cuando se presentan complicaciones con la enfermedad de Crohn, tales como una perforación del intestino, obstrucción (bloqueo) del intestino o hemorragia considerable. Otras señales menos urgentes de la necesidad de cirugía pueden incluir la formación de abscesos, fístulas (comunicaciones anormales del intestino), enfermedad anal grave o persistencia de la enfermedad a pesar del tratamiento adecuado con fármacos.

No todos los pacientes que tienen estas u otras complicaciones necesitan cirugía. La consulta con el gastroenterólogo y el cirujano de colon y recto ayuda a tomar una mejor decisión.

Continuar con los antibióticos: Si la diarrea es leve, no es recomendable cesar el tratamiento ya que los beneficios son superiores al daño originado.

Mantenerse hidratado: tomar de forma continua líquidos o soluciones de rehidratación oral, especialmente desarrolladas para estos procesos. No tomar zumos de frutas, bebidas gaseosas o refrescantes de supermercado que no estén específicamente recomendadas por un farmacéutico o médico.

Uso de probióticos específicamente diseñados para revertir los efectos de los antibióticos. Los probióticos son complementos alimenticios disponibles únicamente en farmacia que contienen las bacterias “buenas” que necesita nuestro intestino para formar la microbiota intestinal.

No usar medicamentos que corten la diarrea, por ejemplo loperamida, ya que se puede empeorar la inflamación intestinal, impidiendo que el intestino se vacíe y salgan las heces y bacterias muertas.

La deshidratación es peligrosa y más aún en ancianos y bebés menores de 1 año. Los signos de la deshidratación son: orina oscura y escasa, bajada brusca de la tensión arterial, taquicardias, cansancio, desorientación, sequedad en la boca…

En ocasiones, el intestino grueso se irrita tanto al perder su capa protectora de bacterias que llega a inflamarse causando diarreas severas sanguinolentas o con mucosidad.