La hidratación es un elemento clave que cada deportista debe tener en cuenta, y si estás leyendo este post probablemente ya lo sabes. Lo que quizá no sepas, es que hidratarse es tan importante como cualquier otra estrategia nutricional para conseguir un alto rendimiento. Una bebida deportiva que se metabolice fácilmente te ayudará a mantenerte hidratado, y con los niveles de electrolitos y de glucosa óptimos.

Para conseguir una hidratación óptima, hay que elegir una bebida que se tolere y se digiera fácilmente. Para ello hemos desarrollado Hidrasal.

¿Qué hacen los electrolitos?

Los electrolitos son pequeñas partículas que transportan cargas eléctricas. Desarrollan gran cantidad de funciones para ayudar al cuerpo a mantener un correcto funcionamiento. Cuando se suda, los electrolitos juegan un papel clave a la hora de mantener un equilibrio osmótico tanto en el interior como en exterior de las células, para que los músculos y órganos puedan continuar funcionando correctamente.

¿Por qué son importantes los electrolitos?

Cuando se suda, el cuerpo pierde tanto líquidos como electrolitos. Si no comienzas tu actividad deportiva correctamente hidratado, o no te hidratas bien durante la actividad, puedes deshidratarte rápidamente a través de la sudoración.

La deshidratación tiene varias consecuencias negativas para el rendimiento deportivo, y tal vez incluso hayas experimentado consecuencias extremas, tales como calambres musculares y fatiga. Pero incluso si no lo has notado nunca, te interesará saber que una deshidratación del 2% puede provocar una disminución del rendimiento. Recuerde la sed es el primer indicador de que puedes estar deshidratado.

La reposición de electrolitos a través de una bebida deportiva es fundamental para reponer los electrolitos y el agua perdida. Las bebidas deportivas con alto contenido de sodio, potasio bicarbonatos y glucosa, pueden ayudar a retener los líquidos y permitir el mantenimiento del equilibrio adecuado que contribuya a un rendimiento óptimo.

 Sodio (Na) – Mantiene el equilibrio de líquidos

El sodio es el electrolito más importante a vigilar durante el ejercicio físico. Pérdidas excesivas de sodio (a través del sudor) pueden dar lugar a calambres musculares, y en algunos casos la hiponatremia (niveles bajos de sodio en la sangre); ambos pueden llevar a una disminución en el rendimiento, y pueden causar graves complicaciones de salud. El sodio es fundamental para mantener el equilibrio de líquidos, la función nerviosa, la contracción muscular y el equilibrio ácido-base. Las pérdidas de sodio en el sudor son mayores que cualquier otro electrolito. Por lo tanto, es crucial para mantener un equilibrio adecuado, tanto durante la actividad física como después de ella.

Potasio (K) – Previene calambres

El potasio en combinación con el sodio ayuda a aliviar y prevenir los calambres musculares. El potasio es abundante en muchos alimentos, y disponemos de reservas en el organismo.

Las pérdidas de potasio no son tan altas como el sodio, y por lo tanto, lo que es muy poco probable que las pérdidas en potasio puedan causar una disminución en el rendimiento. Dicho esto, es importante mantener los niveles de potasio durante el entrenamiento.

Bicarbonatos – Puede retrasar la fatiga y mejorar la resistencia

El bicarbonato de sodio es un nutriente interesante que tiene varias funciones en el organismo: una de las principales ventajas de tener fluidos que contienen bicarbonato de sodio es que se amortigua el ácido láctico en la sangre.Durante el entrenamiento, el ácido láctico se acumula en el sistema como consecuencia de la glucólisis anaeróbica, es decir, cuando se hace un ejercicio explosivo y no llega suficiente oxígeno a los músculos. Cuando este sistema de energía se satura, la acumulación de ácido inhibe las contracciones musculares, lo que conduce a la fatiga.

Una consecuencia de la acumulación de ácido láctico son las agujetas. Algunas investigaciones han demostrado que la ingesta de bicarbonato de sodio puede ayudar a retrasar la aparición de la fatiga y mejorar la capacidad de resistencia.

Glucosa – Fundamentales para el correcto metabolismo muscular

En deportes con predominio del trabajo aeróbico, la glucosa y el glucógeno son fundamentales para el metabolismo muscular cuando un ejercicio se desarrolla con una intensidad entre moderada y fuerte y se prolonga durante más de 75-90 minutos. Por ello es importante que el deportista conozca que una hidratación deportiva con menos carbohidratos de lo aconsejable puede ser el origen de una fatiga temprana; porque cuando se trata de un ejercicio de resistencia aeróbica, la fatiga generalmente aparece como consecuencia de un agotamiento del glucógeno muscular o una hipoglucemia.