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GINECOLOGÍA


La piel de la zona íntima femenina es diferente a la piel del resto del cuerpo, y es más susceptible a la acción de productos irritantes, a los cambios hormonales y a los cambios en la microbiota de la zona íntima.

GINECOLOGÍA

HIGIENE ÍNTIMA


La higiene íntima es fundamental en el cuidado de nuestro cuerpo, ya que es una de las zonas más delicadas y sensibles del cuerpo.

La zona íntima de la mujer contiene bacterias que forman la microbiota vaginal. La microbiota vaginal, crea una barrera de protección frente a las infecciones vaginales, infecciones de orina o cistititis, causadas principalmente por bacterias u hongos.

Por lo tanto, es necesario utilzar geles de higiene íntima de calidad y adaptados a nuestras necesidades, pH y edad.

HIGIENE ÍNTIMA y pH


La vagina es un conducto muscular elástico, que conecta la vulva y el útero hasta el útero. Entre sus funciones está la de permitir las relaciones sexuales y el parto y, además, canalizar el flujo menstrual. La vagina está recubierta por epitelio vaginal que forma unos pliegues llamados arrugas vaginales.

En el epitelio vaginal, se encuentra la microbiota vaginal, principalmente Lactobacillus sp, que producen ácido láctico para mantiene un pH vaginal adecuado, creando una barrera de protección que impide el crecimiento de microorganismos patógenos. Las bacterias y hongos que forman nuestra microbiota vaginal, deben estar en equilibrio para mantener esa barrera protectora.

El pH de nuestra vagina cambia a lo largo de nuestra vida, e incluso varía dentro del mismo mes en función de nuestro ciclo menstrual.

Bajo el efecto de las hormonas femeninas, el pH vaginal cambia a lo largo de la vida de la mujer, e incluso varía dentro del mismo de mes en función de nuestro ciclo menstrual. Por ello, es necesario usar el gel íntimo que mejor se adapte a las necesidades de la mujer.

Las bacterias y hongos que forman nuestra microbiota vaginal deben estar en equilibrio. Cuidar nuestra microbiota vaginal nos ayudará a mantener una buena salud íntima. Un desequilibrio en el pH vaginal altera el equilibrio de la microbiota, produciéndose entonces un aumento de las probabilidades de infecciones (hongos y bacterias) y molestias vaginales.

Cuidar la microbiota vaginal ayudará a mantener una buena salud íntima.

El pH vaginal cambia según la edad de la mujer y su estado hormonal:

  • El pH vaginal hasta la pubertad varía entre 4.5 y 7,0, es decir, pH ácido-neutro.
  • En edad fértil, el pH vaginal oscila normalmente en unos valores entre 4,0 y 5,0, pudiendo experimentar ligeras variaciones durante el embarazo.
  • En la fase menstrual el pH está entre 6,8 y 7,2,
  • En la fase premenstrual el pH está entre 3,8 y 4,2
  • Durante el resto del ciclo menstrual el pH varía entre 4,0 y 5,0.
  • Con la llegada de la menopausia el pH vaginal comienza a aumentar, hasta llegar a la postmenopausia donde queda entre 7,0 y 8,0.

Estas cifras demuestran que para cada edad hay que usar un gel de higiene íntima específico para no alterar el pH de cada etapa.

Además del pH del producto, es fundamental su composición. Un buen gel de higiene íntima debe proteger, calmar, hidratar, desodorizar y regular el pH.

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Para una higiene íntima correcta se deben emplear productos específicos que no alteren el pH ni la microbiota vaginal normal. Lo ideal es utilizar un producto hipoalergénico, sin jabón, especialmente indicado para la higiene íntima diaria, y cuya composición resulte adecuada para el cuidado de la piel sensible e irritada, con propiedades calmantes y suavizantes y agentes hidratantes.

Para una correcta higiene íntima, es necesaria la utilización del gel íntimo más completo. Actifemme® Íntimo dispone de extracto de hoja de olivo, ácido láctico, bisabolol, aloe vera y laureth-9.

Actifemme® Íntimo es el único gel de higiene íntima de uso diario y sin jabón con 5 propiedades en un solo producto: protege, calma, hidrata, desodoriza y regula el pH de la zona íntima.

  1. Protege frente a agresiones de hongos y bacterias, evitando las irritaciones, mediante la incorporación del extracto de hoja de olivo.
  2. Ayuda a calmar y aliviar el picor por su contenido en ingredientes antiinflamatorios, antipruriginosos, descongestionantes.
  3. Hidrata y ayuda a aliviar la sequedad, gracias a su composición rica en Aloe Vera, Bisabolol y Ácido Láctico.
  4. Desodoriza y neutraliza los malos olores de la zona íntima gracias a su contenido en Bisabolol, ayudando a sentir una zona íntima limpia y fresca.
  5. Respeta el pH fisiológico y refuerza la microbiota natural, gracias a su pH 4,5 y su contenido en Ácido Láctico.
  • Revisiones anuales con su ginecólogo.
  • Cuando se limpie la zona perianal, debe hacerlo de adelante hacia atrás para que las bacterias del intestino no pasen a la vagina, ya que pueden producirle infecciones vaginales y de orina.
  • Las toallitas íntimas, deben ser desechables, sin alcohol ni perfume.
  • Nunca lave su zona íntima con esponja. Debe lavar la zona externa de la vagina siempre con la mano, gel íntimo y agua. Nunca introduzca agua o jabón dentro de la vagina, ya que se altera la microbiota, produciendo picores, ardores y quemazones.
  • El gel íntimo no debe producir espuma y no debe contener detergentes, que resecarán la zona y eliminarán la capa de grasa y bacterias protectoras.
  • Lave su zona íntima con agua y gel íntimo, antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • Durante la menstruación debe cambiar su compresa, tampón o copa menstrual, como máximo cada tres o cuatro horas, y lavarse con agua y gel íntimo cada vez que pueda. No duerma nunca con tampones puestos.
  • No son aconsejables las duchas vaginales, solo sirven para eliminar la microbiota vaginal, dejando desprotegido el epitelio vaginal, y creando el ambiente perfecto para una infección oportunista.
  • Intente usar ropa interior de algodón, ya que es transpirable y reduce el olor.
  • Utilice para lavar su ropa íntima, detergentes y suavizantes suaves, ya que pueden ser la causa de muchas irritaciones, picores, ardores y quemazones.
  • Evite los desodorantes íntimos porque pueden irritar y enmascarar infección vaginales y de orina.
  • Trate de no usar espermicidas, salva-slips perfumados y en la medida de lo posible el látex.

Cuando usamos geles íntimos con un pH no adecuado a nuestras necesidades, podemos causar sin quererlo un desequilibrio en la microbiota vaginal y provocarnos una infección vaginal.

Además, existen otras situaciones habituales que pueden alterar el pH fisiológico de la zona íntima: uso de sustancias químicas o tejidos que irritan o provocan reacciones alérgicas locales (espermicidas, látex, ropa interior de fibras sintéticas…); factores térmicos; traumatismos (rozaduras por el uso de prendas ajustadas); diabetes; uso de antibióticos de amplio espectro; anticonceptivos (preservativos, DIU, píldoras), etc.

El pH es un indicador del grado de acidez o alcalinidad de un producto o de una zona del cuerpo. Oscila entre 0 y 14, siendo 0 el más ácido y 14 el más alcalino.

Un pH vaginal alterado produce picor vaginal, irritación y enrojecimiento, así como la aparición de infecciones vaginales:

  • Los hongos y levaduras que causan la candidiasis vaginal, entre los que destaca la Cándida álbicans, crecen en un pH próximo al de la vagina (4,2 – 4,7). Se trata pues de un pH ácido y es por ello que ante cualquier desequilibrio de la microbiota vaginal y disminución de ese pH se producen con mucha frecuencia este tipo de infecciones.
  • Las vaginosis bacterianas aparecen cuando el pH vaginal está entre 5 y 6, por lo que es recomendable usar un gel de higiene íntima con pH 4,5 como Actifemme® Íntimo, y combinarlo con un tratamiento de probióticos orales y vaginales, como Actifemme® DÚO y acabar de esta manera con la infección.

La principal defensa contra las molestias e irritaciones vulvovaginales, es una correcta higiene íntima diaria que ayude a mantener el pH vaginal adecuado.