El pH es un indicador del grado de acidez o alcalinidad de un producto o de una zona del cuerpo. Oscila entre 0 y 14, siendo 0 más ácido y 14 el más alcalino. Las bacterias que forman la microbiota vaginal normal (Lactobacillus sp) producen ácido láctico que mantiene un pH vaginal adecuado, creando una barrera de protección que impide el crecimiento de microorganismos patógenos.

El pH vaginal en condiciones normales es ácido.

Los valores fisiológicos del pH vaginal son variables según la edad de la mujer y su estado hormonal:

  • El pH hasta la pubertad es de 7,0.
  • En la edad fértil, el pH vaginal oscila normalmente en unos valores entre 4,0 y 5,0, pudiendo experimentar ligeras variaciones durante el embarazo.

Existen distintas situaciones que implican variaciones en el pH vaginal:

  • Edad infantil: el pH vaginal es de 7,0.
  • En edad fértil: en la fase menstrual el pH es 6,8-7,2. En la fase premenstrual el pH es 3,8-4,2. Durante el resto del ciclo el pH varía entre 4,0 y 5,0.
  • Con la llegada de la menopausia el pH vaginal vuelve a ser como en los comienzos de la vida de la mujer con valores próximos a 7,0.

Las bacterias y hongos que forman la microbiota vaginal deben estar en equilibrio, siendo los lactobacilos los principales microorganismos que aseguran este equilibrio y, por tanto, contribuyen a mantener el bienestar de la salud vaginal.

Cuidar la microbiota vaginal ayuda a mantener la buena salud de toda la zona íntima.

Un desequilibrio en el pH vaginal altera el equilibrio de la microbiota, pudiendo producirse un aumento de patógenos e infecciones. Existen otras situaciones habituales que pueden alterar el pH fisiológico de la zona íntima:

  • Uso de sustancias químicas o tejidos que irritan o provocan reacciones alérgicas locales (espermicidas, látex, ropa interior de fibras sintéticas…)
  • Traumatismos (rozaduras por el uso de prendas ajustadas)
  • Uso de antibióticos de amplio espectro.
  • Uso de corticoides orales o vaginales durante períodos largos.
  • Anticoncepción (preservativos, DIU, píldoras)…

 

¿Qué sucede cuando se altera el pH vaginal?

Un pH vaginal alterado favorece la presencia de molestias como picor, ardor, irritación y enrojecimiento, así como la aparición de infecciones vaginales:

Es un pH ácido y por ello que ante cualquier desequilibrio de la microbiota vaginal y disminución de ese pH se producen con mucha frecuencia este tipo de infecciones. En este link te explicamos que hacer si sufres vulvovaginitis candidiásica.

  • La vaginosis bacteriana, producida por diferentes tipos de bacterias, se desarrollan cuando el pH vaginal está entre 7 – 8, debido a la disminución de la microbiota normal de Lactobacillus sp que son los que producen ácido láctico.