El picor vaginal de la mujer es de los problemas más consultados a ginecólogos, médicos de atención primaria, servicios de urgencias hospitalarias y farmacias.

En la mayoría de los casos el picor vaginal, esconde una candidiasis vaginal.

El 75% de las mujeres sufren candidiasis vaginal al menos una vez en su vida, y la mitad de ellas volverá a tener reinfecciones. La candidiasis vaginal o vulvovaginitis candidiásica (VVC) es una enfermedad inflamatoria de la vagina y la vulva, producida por hongos, fundamentalmente Cándida.

Si tienes estos síntomas, es que sufres una candidiasis vaginal o vulvovaginitis candidiásica (VVC)

  • Aumento de la secreción vaginal: blanquecina en grumos, aspecto de yogur.
  • Picor, escozor y ardor en genitales externos.
  • Pequeñas heridas en vulva y periné.

Aunque no sufran candidiasis vaginal, el 20% de las mujeres tienen Cándida en la microbiota vaginal normal. Por ello, mantener un equilibrio de la microbiota vaginal es fundamental, ya que el aumento de determinados microrganismos genera infecciones. El equilibrio puede alterarse por la edad, la fase del ciclo menstrual, la actividad sexual, el método anticonceptivo, la gestación, la diabetes mal controlada, el uso de antibióticos y corticoides, enfermedades inmunosupresoras, o la utilización de determinados geles de higiene íntima no específicos.

Los microbiota vaginal mantiene el ecosistema estable y libre de picor vaginal:

  • Compiten con los hongos por el alimento disponible.
  • Generan sustancias que atacan a hongos y bacterias y
  • Mantienen el pH vaginal en rangos de acidez (entre 3,5 – 4,5), el cual representa el principal mecanismo de defensa frente a la colonización por patógenos.
  • Potencian la respuesta inmunitaria del organismo.

Debido a que los tratamientos convencionales no han cambiado en las últimas décadas, las resistencias han aumentado, y se ha hecho necesaria la investigación y desarrollo de nuevos tratamientos con probióticos de administración vaginal (colonización directa) y oral (colonización vía recto), como preventivos y coadyuvantes al tratamiento.

Estos tratamientos con probióticos están demostrando gran eficacia y en un futuro cercano irán sustituyendo a los tratamientos farmacológicos.

Si tienes candidiasis vaginal o vulvovaginitis candidiásica (VVC) en este momento, tu tratamiento debe incluir:

  • Tratamientos orales o tópicos con clotrimazol, miconazol, ketoconazol, etc.
  • Actifemme® Dúo compuesto de probióticos se utiliza como preventivo y coadyuvante del tratamiento farmacológico y ha demostrado una gran reducción de las reinfecciones.
  • Durante el embarazo deben evitarse tratamientos por vía oral, y el tratamiento de elección es con probióticos a partir del segundo trimestre.
  • En candidiasis vaginal recidivante (4 o más infecciones al año), se deben usar probióticos orales y vaginales específicos durante al menos tres meses para estabilizar la microbiota vaginal.
  • Las reinfecciones se deben a contaminación vía recto o vía relaciones sexuales.