¿Cómo se trata la vaginosis bacteriana?

Cuando el equilibrio de la microbiota vaginal se altera, algunos de los microorganismos que la forman pueden llegar a convertirse en patógenos si consiguen alcanzar proporciones mayores a las normales. Una de las posibles consecuencias de este desequilibrio es la aparición de vaginosis bacteriana.

Esta infección bacteriana generalmente es producida por las bacterias Gardnerella vaginalis, Prevotella, Peptostreptococcus, Mobiluncus y Mycoplasma hominis. Cuando el tamaño de estas bacterias se multiplica descontroladamente anulan la barrera protectora de la microbiota vaginal.

¿Qué es la vaginosis bacteriana?

La Vaginosis Bacteriana (VB) es una disbacteriosis, es decir, una alteración del equilibrio de los microorganismos que habitan en la vagina. No se considera una infección propiamente dicha, sino una patología endógena, debida al sobrecrecimiento de bacterias que habitualmente se encuentran en cantidades muy pequeñas en este medio. vaginosis-baceriana-óptima-28

Algunas mujeres pueden tener vaginosis y no presentar síntomas. Cuando la vaginosis no es tratada, el exceso de algunas bacterias crea un ambiente favorable para el crecimiento y el desarrollo de hongos, resultando en una candidiasis además de la vaginosis.

Generalmente, la viginosis bacteriana suele reconocerse por cambios en el flujo vaginal, que se vuelve abundante, de color grisáceo o verdoso y con fuerte olor, como a pescado. El mal olor a pescado suele ser más notorio después de tener sexo vaginal.

Síntomas de la vaginosis bacteriana

Como se ha mencionado, el síntoma principal de la vaginosis bacteriana es un flujo vaginal abundante y un fuerte olor vaginal. El flujo puede ser de color blanco, gris apagado, amarillento, verdoso o espumoso y el mal olor suele ser más notorio después de tener sexo vaginal.

Al orinar puede sentirse alguna molestia como picor o ardor, aunque muchas personas no llegan a sentir irritación ni incomodidad.

El hecho de que esta infeccion no siempre presenta síntomas, hace que muchas personas no sepan que la tienen. En muchos casos los síntomas van y vienen o son muy leves, de forma que no llegan a percibirse.

La Vaginosis Bacteriana no siempre presenta síntomas, por eso, muchas personas no saben que la tienen. A veces los síntomas van y vienen, o son tan leves que no se perciben.

Efectivo tratamiento para la vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana suele tratarse con antibióticos orales o vaginales, aunque, con los años, cada vez están apareciendo más resistencias y las infecciones se están convirtiendo en recurrentes.

Vaginosis bacteriana ¿Cómo tratarla? 1

El excesivo mal uso de los antibióticos ha llevado a la aparición de resistencias bacterianas, lo que ha hecho necesario la investigación y desarrollo de nuevos tratamientos con probióticos de administración vaginal (colonización directa) y oral (colonización vía recto), como preventivos y coadyuvantes al tratamiento.

Estos tratamientos con probióticos están demostrando gran eficacia y ya están sustituyendo a los tratamientos farmacológicos.

Actifemme® ÓPTIMA ORAL ayuda a mantener el equilibrio natural de la microbiota vaginal, contribuye al mantenimiento de las mucosas en condiciones normales, y ayuda a prevenir Vaginosis Bacteriana y a mejorar sus síntomas.

Recomendaciones útiles en caso de Vaginosis Bacteriana (VB)

  • No mantengas relaciones sexuales hasta que hayas terminado el tratamiento y la infección se haya curado.
  • Usa condones para evitar contraer o contagiar infecciones.
  • Mantén una correcta higiene con gel íntimo específico
  • Remojarse en un baño tibio — no caliente.
  • Secar bien la zona íntima
  • Evita las duchas vaginales. Estas duchas pueden empeorar los síntomas, ya que eliminan las bacterias sanas que recubren la vagina. Estas bacterias ayudan a proteger contra la infección.
  • Evita el uso de aerosoles higiénicos, fragancias o talcos en la zona genital.
  • Utiliza toallas sanitarias y no tampones mientras tenga una infección.
  • Deja que llegue más aire a la zona genital.
  • Usa ropa suelta.
  • Use ropa interior de algodón (en lugar de sintética) o ropa interior que tenga un forro de algodón en la entrepierna. El algodón aumenta el flujo de aire y disminuye la acumulación de humedad.
  • No uses ropa interior en la noche cuando duermas.