VITAPLUS i50M

VitaPLUS® i50M invierte la inflamación ayudando en el tratamiento del Síndrome del Intestino Irritable (SII), Colitis Ulcerosa e inflamación crónica intestinal

VitaPLUS® i50M combina 10 tipos de microorganismos, además dispone de la tecnología Bio-supportTM, que permite a las cepas una resistencia óptima durante el proceso de fabricación, el almacenamiento del producto final y el paso a través del tracto digestivo.

CN: 187621.8

VitaPLUS® i50M es un complemento alimenticio compuesto por 10 cepas probióticas diferentes que han demostrado eficacia en la mejoría de los síntomas asociados a Síndrome del Intestino Irritable (SII) y Colitis Ulcerosa, tales como inflamación crónica intestinal, flatulencia y meteorismo, dolor abdominal, hinchazón intestinal, diarrea o estreñimiento.

Lactobacillus helveticus R0052 – 18·109 UFC

Lactobacillus rhamnosus R0011 – 11,5·109 UFC

Lactobacillus plantarum R1012 – 6·109 UFC

Lactobacillus casei R0215 – 2,5·109 UFC

Lactobacillus delbrueckii ssp. bulgaricus R9001 – 2·109 UFC

Bifidobacterium infantis R0033 – 2·109 UFC

Bifidobacterium bifidum R0071 – 2·109 UFC

Bifidobacterium longum R0175 – 2·109 UFC

Bifidobacterium breve R0070 – 2·109 UFC

Streptococcus thermophilus R0083 – 2·109 UFC

VitaPLUS® i50M dispone de la tecnología Bio-supportTM, que permite a las cepas una resistencia óptima durante el proceso de fabricación, el almacenamiento del producto final y el paso a través del tracto digestivo.

La dosis diaria recomendada es de 1-2 cápsulas al día, justo antes o durante alguna de las comidas. En el caso de incapacidad para ingerir la cápsula, se puede abrir y tomar el contenido de la cápsula diluido en agua fría o combinado con otros alimentos fríos, como por ejemplo batidos, zumos o yogures.

VitaPLUS® i50M es compatible con la toma de antibióticos. Puede administrarse a niños a partir de 3 años.

Envase de 30 cápsulas

DIGESTIVO

DISBIOSIS INTESTINAL


La disbiosis intestinal es un importante desequilibrio de la microbiota intestinal. Estos cambios en la concentración de las bacterias intestinales pueden contribuir al desarrollo o empeoramiento de muchos trastornos o enfermedades crónicas y degenerativas intestinales: diarreas aguda, diarrea asociada o no a antibióticos, diarrea del viajero, enfermedad inflamatoria intestinal o síndrome de intestino irritable (SII), colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, pouchitis, infección por Clostridium difficile.